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miércoles, 3 de octubre de 2012

Estudio del BBVA descarta burbuja inmobiliaria para el mediano y largo plazo en Chile

Esperan una la lentitud en el crecimiento de la oferta y una moderación de la demanda, según BBVA Research.

Fuente: Diario Financiero
Según el informe, el mayor dinamismo de la demanda y la menor capacidad de respuesta en la oferta de corto plazo "ha llevado a un incremento de los precios de las viviendas.
Santiago, Chile. 2 octubre, 2012. Un estudio presentado hoy por BBVA Research en la capital descarta el surgimiento de una burbuja en el sector inmobiliario chileno en el mediano y largo plazo. Además esperan que los actuales precios de los inmuebles “se mantengan en el horizonte”.
La investigación explica que en las ventas de viviendas en el país, durante el primer semestre de 2012 se incrementaron cerca de un 24% interanual y los inventarios disminuyeron a mínimos de los últimos seis años.
De acuerdo con el informe, la solidez del mercado laboral chileno, el alto crecimiento económico en el primer semestre del año (5,4%), el descenso de la tasa de desempleo hasta el 6,5% y el incremento de los salarios son algunas de las causas que explican este dinamismo en el sector.
Asimismo, el descenso de los tipos de interés y la baja inflación actual se han trasladado a unas bajas tasas hipotecarias.
Estas circunstancias han hecho que la venta de inmuebles nuevos en Chile para 2012 se proyecte en algo más de 65.000, el máximo para la última década y superior al récord de 61.000 registrado en 2006, según el estudio del BBVA Research.
El texto destaca, además, que entre el segundo trimestre de 2008 y el mismo período de 2012 los precios promedio de la vivienda en Santiago experimentaron un alza del 15,0 % real.
Estancamiento de los precios para el futuro
Sin embargo, se espera que muchos de estos factores que han permitido un incremento en la compra y en el precio de las viviendas cambien en el mediano y largo plazo.
El informe señala que, desde el punto de vista de la demanda, las expectativas son de un menor crecimiento a mediano plazo, un alza futura de las tasas de interés, una desaceleración en la creación de empleo y en los salarios, unas condiciones crediticias más estrictas y el incremento en los precios de las viviendas
En tanto, una caída en los permisos de edificación, mayores costos laborales (menos mano de obra y con más salario), el aumento en el precio de los terrenos y el empeoramiento de las condiciones de crédito para inmobiliarias y constructoras acotarán la oferta.
Por ende, se producirá una lentitud en el crecimiento de la oferta en el medio y largo plazo, mientras que la demanda se moderará, lo que tendrá como resultado que la oferta no crezca por encima de la demanda de forma sustancial y que los precios no bajen pero que tampoco sigan subiendo, concluye el análisis.